Soy pintora, mujer, feminista, aimara, de clase obrera y comunista. Utilizo como medio principal pigmento orgánico, natural, temple al óleo y acuarela. Trabajos sobre diferentes soportes, el óleo lo trabajo en grandes formatos como la madera entelada o bastidores, la técnica es mixta, por lo general es al temple. Para la acuarela utilizo como soporte, papel de alto gramaje y la técnica también es mixta, en cada instalación procuro utilizar materiales que puedan ser reutilizados.
Mi arte transita por los saberes femeninos, el eco-feminismo, el feminismo posthumanista, la ética, la política, lo social en la estética, pensar el arte como exploración de lo sensible, la memoria como acto moral que no renuncia a la verdad del cuerpo, a la contingencia de un mundo en crisis y la búsqueda constante de crear nuevas formas de habitar este hermoso planeta dignificando la existencia de los no humanos a traves de los saberes de nuestras memorias ancestrales.
Entre el Arte y la Sangre hay una conexión que proviene de tiempos ancestrales. Algunas de las primeras pinturas rupestres fueron elaboradas con el pigmento más cercano y natural. Fue la mujer, la encargada de plasmar con nuestra sangre menstrual las historias y rituales de la tribu. En la actualidad, marcada por la desconexión con nuestro ser, siento la necesidad de resignificar y reflexionar en torno a lo femenino a nuestro vientre sagrado, reconciliándome con lo natural.
Para esto utilizo mi sangre menstrual en un ritual de resignificación y sanación que consiste en juntar con una copa menstrual mi sangre, ofrendándola a la Pachamama agradeciendo y devolviendo los nutrientes que de ella he sacado toda mi vida, luego dejo secar la restante. En el momento de ser ocupada ritualizo las herramientas a utilizar con rezos, sahúmos y velas, con esto traigo el pasado al presente reincorporando saberes ancestrales a un contexto actual perpetuándola a través de la imagen y presentando símbolos que evoquen y resignifiquen al ser.
Somos nuestras memorias, sanando nuestro árbol de los silencios del cuerpo de los dolores de nuestros ancestros.

Karen Urrea Paniagua Artista Visual Calameña, inicia sus estudios en Artes visuales en la Universidad Tecnológica de Chile el 2003, el 2007 Cursó en la Universidad de Chile Tres Técnicas Pictóricas una de las técnicas fue al Temple, técnica que utiliza actualmente en su obra, durante el 2007 comenzó sus estudios de orfebrería con Pamela de la Fuente, el 2010 trabaja haciendo ayudantías en la misma escuela de joyería, es aquí donde experimenta la versatilidad de materiales en la creación de objetos de arte portables y la joyería conceptual o de autor, a finales del 2012 se traslada a Calama montando su taller que llamó Ckelar Orfebrería.
El 2021 retoma sus estudios sobre Historia del Arte Latinoamericano con Alejandra Wolf en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Luego con el fin de entregar nuevos conocimientos y métodos renovados en el aprendizaje y la iniciación de la pintura al óleo es que el 2022 cursa Pintura Nivel Básico con Diego Romo en la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Su más reciente trabajo lo realizó en octubre del 2023 y su memoria, para la conmemoración de los 50 años del golpe en donde fue parte de la autoconvocatoria de mujeres feministas de Calama, esta iniciativa se organizó gracias a las compañeras quienes quisieron estar presentes y ofrecer una ofrenda en un acto conmemorativo a los familiares de ejecutados detenidos desaparecidos políticos de Calama y su valiente lucha a más de 50 años del golpe militar y el paso de la caravana de la muerte. En un mes de trabajo el más significativo las compañeras sin saber nada de joyería se embarcaron en este proyecto de Orfebrería Colectiva y realizaron 26 prendedores que fueron entregados a los familiares de las socias y socios de AFEDDEP.